
Ps Pablo Elvir
Honduras Campus Pastor
Deja Que Jesús Entre En Tu Arca
Todos atravesamos temporadas difíciles.
Hay momentos donde sentimos presión, cansancio, incertidumbre y preguntas que no sabemos responder.
Y algo que debemos entender es esto:
Estar en una tormenta no significa que estás perdiendo la batalla.
Muchas veces como creyentes cometemos un error:
Interpretamos la dificultad como si fuera una señal de que Dios se alejó.
Pensamos:
“Si Dios está conmigo, ¿por qué estoy pasando por esto?”
“Si estoy haciendo lo correcto, ¿por qué tengo tanta oposición?”
Pero la Biblia nos muestra una realidad diferente.
Una tormenta no significa que Dios te abandonó.
Una temporada difícil no significa que estás fuera de la voluntad de Dios.
“Él será la seguridad de tus tiempos, te dará en abundancia salvación, sabiduría y conocimiento; el temor del Señor será tu tesoro.”
Dios no promete una vida sin tormentas.
Promete ser nuestra seguridad en medio de ellas.
Hoy quiero hablarle a esa persona que está luchando.
A esa persona que está cansada.
A esa persona que siente resistencia.
Porque tal vez no estás perdiendo la batalla.
Tal vez estás aprendiendo a permanecer firme.
APLICACIÓN PERSONAL
- ¿Estoy interpretando una temporada difícil como si Dios me hubiera abandonado?
- ¿Mi seguridad está puesta en Dios o en mis circunstancias?
- ¿Hay algo que necesito dejar de cargar y entregarle a Jesús?
- ¿Estoy intentando regresar cuando Dios me está llamando a permanecer?
DISCUSIÓN DE GRUPOS
- ¿Qué tormenta has enfrentado recientemente y cómo has reaccionado ante ella?
- ¿Por qué crees que muchas veces confundimos dificultad con derrota espiritual?
- ¿Qué cosas suelen convertirse en nuestra fuente de seguridad aparte de Dios?
- ¿Qué significa para ti que Jesús pueda estar contigo aun cuando la tormenta no desaparece?
- ¿Qué paso de fe necesitas tomar para permanecer firme en esta temporada?
1. LA VERDADERA ESTABILIDAD VIENE DEL TEMOR DE JEHOVÁ
Cuando todo alrededor cambia, necesitamos algo que permanezca.
Nuestra seguridad no puede depender solamente de:
- La economía.
- Nuestra salud.
- Nuestro trabajo.
- Lo que otras personas piensan.
- Las circunstancias que estamos viviendo.
Porque si nuestra confianza está puesta en algo temporal, nuestra estabilidad siempre será temporal.
La Biblia habla de algo diferente.
El temor de Jehová.
No significa vivir con miedo a Dios.
Significa tomar a Dios en serio.
Significa:
- Honrar Su Palabra.
- Creer lo que Él dice.
- Obedecer aunque no sea fácil.
- Dar más peso a la voz de Dios que a la voz del mundo.
Muchos viven una vida espiritual inestable porque su fundamento cambia según sus circunstancias.
Si todo sale bien, tienen paz.
Si algo sale mal, todo se derrumba.
Pero Dios nos llama a construir sobre algo más firme.
Salmos 91:1-2 NVI
“El que habita al abrigo del Altísimo descansará a la sombra del Todopoderoso. Yo digo al Señor: Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío.”
Y aquí hay una verdad importante:
Estar bajo la sombra de Dios no siempre significa evitar la tormenta.
Significa tener un lugar seguro mientras atraviesas la tormenta.
2. QUE JESÚS TE MANDE A LA TORMENTA NO SIGNIFICA QUE TE ABANDONÓ
Marcos 6 nos cuenta una historia increíble.
Jesús acaba de alimentar a una multitud.
Después manda a sus discípulos a subir a una barca e ir al otro lado.
Ellos estaban obedeciendo.
Estaban exactamente donde Jesús les dijo que estuvieran.
Y aun así llegó una tormenta.
Esto destruye una idea equivocada:
“Si estoy en la voluntad de Dios, nunca tendré problemas.”
No siempre funciona así.
A veces estás exactamente donde Dios te llamó y aun así encuentras resistencia.
¿Te ha pasado?
Estás intentando hacer lo correcto.
Estás obedeciendo.
Estás luchando.
Pero sientes que todo está en contra.
El viento está fuerte.
El cansancio aumenta.
El avance parece lento.
Pero mira esto:
Jesús los vio.
La tormenta no estaba fuera de Su conocimiento.
Él sabía dónde estaban.
Él sabía cuánto estaban luchando.
Él sabía cuánto esfuerzo estaban haciendo.
Jesús los mandó a la barca, pero nunca los abandonó en la tormenta.
Y esa es una palabra para nosotros:
No permitas que una temporada difícil te haga regresar.
Muchas personas cuando llega la presión:
- Retroceden.
- Abandonan su fe.
- Comprometen sus convicciones.
- Vuelven a lo que dejaron atrás.
Pero Jesús nunca llamó a sus discípulos a regresar.
Los llamó a llegar al otro lado.
La promesa no es ausencia de problemas.
La promesa es que Jesús ya venció.
3. TODO CAMBIA CUANDO ÉL ESTÁ EN LA BARCA CONTIGO
La tormenta era real.
El viento era real.
Las olas eran reales.
Pero Jesús también era real.
Marcos 6:48-51 NVI
Jesús llegó caminando sobre el agua.
Los discípulos pensaron que era un fantasma y tuvieron miedo.
Pero Jesús les dijo:
“¡Tengan ánimo! Yo soy. No tengan miedo.”
Y cuando subió a la barca, el viento se calmó.
Hay algo poderoso aquí:
Jesús no tuvo que demostrar quién era con un espectáculo.
Su presencia fue suficiente.
Hay situaciones donde queremos una respuesta inmediata.
Queremos que Dios cambie las circunstancias.
Queremos que quite la tormenta.
Pero muchas veces lo primero que Dios quiere hacer es recordarnos:
“No estás solo.”
Hay tormentas que no se vencen con fuerza humana.
Se vencen cuando Jesús entra en la barca de nuestra vida.
Cuando Su presencia está contigo, la tormenta deja de tener la última palabra.
Conclusión
Tal vez hoy estás pasando por una tormenta.
Tal vez estás cansado. Tal vez estás luchando. Tal vez has pensado en regresar.
Pero recuerda:
Una tormenta no significa derrota espiritual.
Los discípulos estaban en la voluntad de Dios y tuvieron viento en contra.
Pero Jesús nunca dejó de verlos.
Nunca dejó de acercarse.
Nunca dejó de estar presente.
Hoy la pregunta no es solamente:
“¿Cómo salgo de esta tormenta?”
La pregunta es:
“¿Está Jesús en mi barca?”
Porque cuando Él está contigo, puedes permanecer firme aun cuando las circunstancias cambien.