
Ps Pablo Elvir
Honduras Campus Pastor
Nuevos Ritmos
Durante estas semanas hemos hablado de cómo Dios se mueve aun en medio de la tormenta.
Hemos visto que Dios sigue presente.
Que Él sigue hablando.
Que Él sigue restaurando vidas.
Y creo que una de las verdades más importantes que recibimos la semana pasada fue esta:
La semana pasada también oramos creyendo por milagros.
Vimos la historia de una mujer que recibió una respuesta difícil de Jesús, pero decidió permanecer en fe.
Y creo que Dios sigue haciendo lo mismo hoy.
Está llevando personas a una nueva temporada.
Pero una nueva estación requiere nuevos ritmos.
Porque muchas veces queremos algo nuevo, pero seguimos haciendo lo mismo que nos llevó al lugar del que queremos salir.
Queremos resultados diferentes, pero mantenemos los mismos patrones.
Y hay pasos que comenzamos a tomar hoy que empiezan a transformar lo que sucede mañana.
APLICACIÓN PERSONAL
- ¿Qué ritmo actual está afectando la persona que Dios quiere formar en mí?
- ¿Qué hábito necesito cambiar para entrar en una nueva temporada?
- ¿Estoy esperando que Dios haga algo que también requiere una respuesta de mi parte?
- ¿Hay un paso de obediencia que Dios me está pidiendo tomar?
DISCUSIÓN DE GRUPOS
- ¿Qué significa para ti que una nueva estación requiere nuevos ritmos?
- ¿Qué hábitos o patrones has identificado que necesitan cambiar?
- ¿Por qué crees que muchas veces queremos resultados nuevos manteniendo las mismas acciones?
- ¿Qué papel tiene nuestra responsabilidad después de recibir la gracia de Dios?
- ¿Qué nuevo ritmo quieres comenzar a desarrollar en esta temporada?
1. NUEVAS ESTACIONES REQUIEREN NUEVOS RITMOS
Un nuevo ritmo es algo que repetimos constantemente.
Es cómo comenzamos nuestro día.
Es cómo buscamos a Dios.
Es cómo respondemos bajo presión.
Son pequeñas decisiones repetidas que terminan formando nuestra vida.
Pablo lo explica así:
1 Corintios 9:24-27 NVI
“¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero solo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina…”
Pablo entendía algo:
El crecimiento espiritual requiere intención.
Un espíritu diferente no aparece solamente por desearlo.
Se desarrolla cuando comenzamos a tomar decisiones diferentes.
Dios puede tocar una vida en un momento.
Dios puede sanar.
Dios puede liberar.
Dios puede restaurar.
Pero después de ese encuentro, viene nuestra respuesta.
Porque nuestros ritmos también tienen poder.
Podemos tener un encuentro con Dios el domingo.
Pero si el lunes volvemos exactamente a los mismos lugares, las mismas decisiones y los mismos patrones, terminamos luchando contra algo que nosotros mismos seguimos alimentando.
2. DIOS HACE SU PARTE, NOSOTROS RESPONDEMOS
Hay momentos donde Dios interviene sobrenaturalmente.
Pero también hay momentos donde Dios nos llama a cambiar dirección.
La gracia de Dios no elimina nuestra responsabilidad.
Nos transforma para poder responder diferente.
Pensemos en alguien que está luchando con una adicción.
Puede venir a la iglesia.
Puede recibir oración.
Puede experimentar libertad.
Pero si después vuelve al mismo ambiente, a las mismas compañías y a las mismas decisiones que alimentaban esa esclavitud, está regresando al mismo lugar del que Dios lo quiere sacar.
No significa que Dios no tiene poder.
Significa que nuestras decisiones también importan.
Dios rompe cadenas.
Pero también nos enseña a caminar en libertad.
Por eso no basta solamente con querer algo nuevo.
Tenemos que tomar pasos nuevos.
3. EL PRIMER PASO HACIA UNA NUEVA VIDA
Uno de los primeros pasos que vemos en la Biblia después de recibir a Jesús es el bautismo en agua.
El bautismo es una declaración.
Es decir:
“Mi vieja vida queda atrás.”
“Estoy comenzando algo nuevo con Cristo.”Romanos 6:4 NVI
“Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva.”
El bautismo representa una nueva identidad.
Una nueva dirección.
Una nueva temporada.
Si hoy estás diciendo:
“Necesito un reinicio.”
“Necesito dejar atrás una etapa.”
“Necesito declarar que algo nuevo comienza.”El bautismo es un paso de obediencia y fe.
No es solamente una tradición.
Es una respuesta a lo que Jesús hizo por nosotros.
Conclusión
Dios quiere llevarnos a una nueva estación.
Pero las nuevas estaciones requieren nuevos ritmos.
En las próximas semanas vamos a hablar de ritmos que afectan nuestra vida diaria:
Cómo encontrar paz.
Cómo comenzar bien nuestros días.
Cómo cuidar nuestra casa.
Cómo recuperar el gozo.
Porque muchas veces Dios ya habló.
Dios ya tocó nuestro corazón.
Dios ya abrió una puerta.
Ahora viene nuestra respuesta.
La pregunta no es solamente:
“¿Qué quiere Dios hacer en mí?”
La pregunta también es:
“¿Qué estoy dispuesto a cambiar para caminar hacia eso que Dios tiene para mí?”