
Ps Kimberly Elvir
Honduras Campus Pastor
EL ESPÍRITU DE ADOPCIÓN
Esta serie ha sido una revelación sobre la relación entre el Padre y el Hijo.
Pero para muchos, esa verdad tan clara todavía es difícil de creer para sí mismos.
“Tal vez eso es cierto para otros… pero no para mí.”
Por eso hoy hablamos del Espíritu Santo.
El Espíritu de adopción.
El que no solo nos salva, sino que nos convence.
El que no solo nos habla, sino que nos afirma.
El que no solo está cerca, sino dentro.
APLICACIÓN PERSONAL
¿En qué áreas me cuesta creer que Dios es realmente mi Padre?
¿Qué mentiras sobre mi identidad he aceptado como verdad?
¿Estoy escuchando más la voz del acusador que la del Espíritu?
¿En qué momentos he apagado o ignorado la guía del Espíritu?
¿Qué fruto del Espíritu necesito cultivar esta semana?
¿Qué decisión necesito traer a la quietud y dejar que Él me hable?
DISCUSIÓN DE GRUPOS
¿Qué parte del concepto “espíritu de adopción” te impacta más?
¿Has experimentado momentos donde el Espíritu Santo te afirmó como hijo o hija?
¿Qué mentira del enemigo suele sonar más fuerte en tu vida?
¿En qué áreas has sentido la ayuda del Espíritu como Consolador o Guía?
¿Qué prácticas te ayudan a estar quieto para escuchar Su voz?
1. NACER DEL ESPÍRITU
La salvación es nacer de nuevo.
Jesús lo dijo de manera directa.Juan 3:5-6
Quien no nazca de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.
Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu.El primer nacimiento es natural.
El segundo es espiritual.
Y ocurre en el momento en que abrís tu corazón a Cristo.
Una oración que parece sencilla, pero que en el mundo espiritual lo cambia todo.En ese momento, el Espíritu Santo viene a vivir en vos.
Y comienza a hablar.Eres hijo de Dios.
Él es tu Abba.
Vos podés clamar Abba.Gálatas 4:6-7
Ustedes ya son hijos. Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abba, Padre!Romanos 8:15-17
No recibieron espíritu de esclavitud al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos.Ese es el punto:
El Espíritu Santo es la voz dentro de vos que contradice todas las mentiras de tu pasado.
2. EL ESPÍRITU CONFIRMA NUESTRA IDENTIDAD
El Espíritu no te deja huérfano.
No te deja dudando.
No te deja adivinando si pertenecés o no.
Romanos 8:16
El Espíritu mismo asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
Esa palabra “asegura” significa:
Testifica.
Confirma.
Repite.
Asegura.
Afirma.
Es una voz interna que nunca se cansa de recordarte:
No sos esclavo.
No sos extraño.
No sos segunda opción.
Sos hijo.
Sos heredero.
Sos parte de la familia.
3. EL ESPÍRITU ES TU AYUDADOR
Jesús lo llamó Paráclito.
El que camina a tu lado.
El que enseñará, guiará, corregirá y recordará.
Juan 14:16-17
Yo pediré al Padre y Él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre.
Juan 14:26
El Consolador les enseñará todas las cosas y les recordará lo que yo les he dicho.
La palabra Paráclito literalmente describe alguien que está llamado a tu lado para:
Ayudar
Aconsejar
Consolar
Defender
Sostener
Guiar
Interceder
Ese es el Espíritu Santo.
Nos ayuda a orar.
Romanos 8:26-27
En nuestra debilidad intercede con gemidos que no se pueden expresar.
Nos ayuda a vivir rectamente.
Gálatas 5:16
Caminen según el Espíritu.
Nos ayuda a dar fruto.
Gálatas 5:22-23
Amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio.
Nos enseña qué hacer.
1 Juan 2:27
La unción les enseña todas las cosas.
Nos guía en verdad.
Juan 16:13
Él los guiará a toda la verdad.
4. ENEMOS UN ENEMIGO QUE MIENTE
Mientras el Espíritu dice:
Eres hijo.
El enemigo dice:
No perteneces.
No eres suficiente.
Todos sabrían quién sos realmente.
No deberías levantar tus manos.
No deberías estar en la iglesia.
Sos un hipócrita.
Es la misma voz que ha usado desde el principio:
“¿De veras Dios dijo…?” — Génesis 3:1
“Si eres Hijo de Dios…” — Mateo 4:3
“Eres indigno.”
Jesús lo llamó “padre de mentira.”
Cuando habla, miente.
No tiene otra opción.
Apocalipsis lo llama “el acusador.”
Las mentiras son fuertes.
La verdad es un susurro.
Por eso necesitamos escuchar al Espíritu Santo.
5. NO CALLAR AL ESPÍRITU
El Espíritu habla.
Pero podemos bloquearlo.
Agravarlo.
Efesios 4:30
No entristezcan al Espíritu Santo.
Apagarlo.
1 Tesalonicenses 5:19
No apaguen al Espíritu.
La palabra literalmente significa “sofocar el fuego.”
Resistirlo.
Hechos 7:51
Siempre resisten al Espíritu Santo.
A veces una mentira es más cómoda.
A veces estamos demasiado ocupados para escuchar.
A veces la culpa hace más ruido que la verdad.
Pero Apocalipsis 2:7 dice:
El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice.
En la quietud es donde Su susurro se hace más claro.
Y Su susurro siempre dice lo mismo:
Sos hijo.
Sos amado.
Él es tu Abba.
Llamado
El Espíritu Santo no vino a darte información.
Vino a darte identidad.
No vino a darte teoría.
Vino a darte seguridad.
No vino a convencerte de que Dios existe.
Vino a convencerte de que Dios te adoptó.
Romanos 8:15 dice que podés clamar: Abba.
No es una frase bonita.
Es la confesión de un hijo seguro.
Hoy podés pedirle al Espíritu Santo:
Despierta mi corazón.
Confirma mi identidad.
Haz tu voz más fuerte que mis dudas.
Recuérdame que soy hijo.
Guíame, enséñame y formame.
La historia de ti termina así:
No como esclavo.
No como huérfano.
No como extraño.
Sino como hijo.