
Ps Pablo Elvir
Honduras Campus Pastor
El mayor es el que sirve
La semana pasada dijimos que hay dos valores que son los más difíciles de poner en práctica: mejor juntos y generosidad.
No siempre porque tengamos una mala intención, sino porque fácilmente damos lugar a lo nuestro: mis necesidades, mis problemas, mis planes. Pero Jesús nos llama a algo más grande.
Él mismo lo dijo de manera radical:
“El mayor entre ustedes será el servidor.”
(Mateo 23:11)
El mundo dice lo contrario: que el mayor es el que manda, el que tiene poder o el que acumula. Pero Jesús nos mostró otro camino.
No solo lo predicó: tomó una toalla, echó agua y lavó pies. Nos enseñó que la verdadera grandeza se mide en cómo servimos a los demás.
Si Jesús es nuestro modelo, ¿no deberíamos vivir como Él vivió?
1. Estuve hambriento
Jesús lo dijo en Mateo 25:
“Tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; fui forastero y me dieron alojamiento; necesité ropa y me vistieron; estuve enfermo y me atendieron; estuve en la cárcel y me visitaron.”
(Mateo 25:35-36 NVI)Y luego añade algo impactante:
“Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.”
(v.40)Cada acto de servicio hacia una persona necesitada es como si lo hiciéramos a Cristo mismo.
Pero la pregunta es: si Jesús apareciera hoy frente a nosotros en la persona de alguien con hambre, enfermo o solo, ¿lo atenderíamos… o lo ignoraríamos?
A veces no es fácil. La vida nos absorbe, y pensamos en lo nuestro. Sin embargo, la Biblia es clara:
“Quien cierra sus oídos al clamor del pobre, llorará también sin que nadie le responda.”
(Proverbios 21:13 NVI)Cada quien cosecha lo que siembra. Y Jesús nos invita a sembrar generosidad activa.
2. Servolución
Después de la pandemia, muchos bajaron su participación en servir. La vida nos volvió más ocupados y distraídos. Pero Dios nos llama a un estilo de vida diferente.
Un pastor en Louisiana, Dino Rizzo, lo llamó Servolución: una fuerza revolucionaria de seguidores de Cristo dispuestos a servir a los perdidos, los olvidados y los pobres, mostrándoles al Dios que los ama apasionadamente.
No es un evento de iglesia. No es solo algo que hacen los pastores. Es un estilo de vida.
Un cristiano cree en Jesús, pero un discípulo vive como Jesús.
La servolución se trata de actos sencillos de bondad impulsados por la generosidad. Acciones que transforman familias, barrios y ciudades.
3. Generosidad activa
Pablo nos recuerda:
“Consideren a los demás como superiores a ustedes mismos.”
(Filipenses 2:3-4)Eso es generosidad. Eso es servolución.
Ser generoso no es un sentimiento, es una decisión de actuar, incluso cuando es incómodo, difícil o desconocido.
Algunos ejemplos de cómo podemos vivirlo:
Apoyar iniciativas como Pies Descalzos o Merry Christmas SPS.
Visitar hospitales, orfanatos y asilos.
Servir en proyectos para familias necesitadas o jóvenes en riesgo.
Preparar comidas para personas en luto o en emergencias.
Reparar casas para madres solteras.
Misiones locales.
Incluso algo tan sencillo como repartir agua, galletas o frutas en los semáforos.
Cada acción cuenta. Cada pequeño gesto refleja el corazón de Jesús.
Y tal vez Dios ya puso en ti una carga especial: cuidar enfermos, visitar niños en situación vulnerable, acompañar a familias en duelo. No lo ignores. Ora: “Señor, ¿cuál es mi lugar? ¿Dónde me quieres usar?”
Llamado
Jesús es nuestro modelo. Él escuchó, Él actuó, y Él cambió vidas.
La servolución nos llama a hacer lo mismo: no cerrar nuestros oídos, sino responder activamente con generosidad.
“Quien cierra sus oídos al clamor del pobre, llorará también sin que nadie le responda.”
(Proverbios 21:13 NVI)
La próxima semana es semana de acción.
Tendremos oportunidades concretas para servir. Pero más allá de eso, la pregunta es: ¿qué lugar tendrá este valor en tu vida, en tu calendario, en tu manera de vivir?
Recuerda: la generosidad no es pasiva. Es acción. Es revolución. Es Servolución.