
Ps Pablo Elvir
Honduras Campus Pastor
LO NORMAL NO ES TU NORMAL
Vivimos en un tiempo donde lo “normal” se ha convertido en sinónimo de conformismo. Lo normal hoy es un cristianismo nominal: cómodo, aceptable, pero sin poder, sin propósito y sin fruto. Sin embargo, como discípulos de Jesús, no podemos aceptar ese estándar. Lo normal del mundo no es nuestro normal.
Este valor no solo define tu presente, sino tu legado. ¿Qué pasará con la eternidad de tus hijos y de tus nietos? ¿Serán conocidos por servir a Dios, por vivir para Él, por ser una familia marcada por la bendición del Señor?
LA REALIDAD DEL “NORMAL”
Hoy, el panorama es alarmante:
-
Más del 70% de los jóvenes que crecieron en la fe se alejan de Dios al llegar a la universidad.
-
En 2024, más de 1.2 millones de hijos de cristianos se “des-convirtieron”.
¿Por qué? Porque falta discipulado en casa. Falta enseñanza intencional en el hogar.
La Palabra nos advierte de este peligro. Josué declaró con firmeza:
Josué 24:15 NVI
“Pero si les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir… Pero yo y mi casa serviremos al Señor.”
El pueblo respondió que jamás abandonarían al Señor. Sin embargo, dos capítulos después leemos:
Jueces 2:10-12 NVI
“También murió toda aquella generación, y surgió otra que no conocía al Señor ni sabía lo que él había hecho por Israel. Esos israelitas hicieron lo malo ante los ojos del Señor y adoraron a los ídolos de Baal. Abandonaron al Señor, Dios de sus antepasados…”
¿Cómo se perdió una generación tan rápido?
Porque se acomodaron a la cultura. Se dedicaron a sus propios intereses. Adoptaron a los dioses de los pueblos que los rodeaban.
CÓMO ROMPER EL CICLO
Para que lo normal del mundo no se convierta en tu normal, debemos hacer tres cosas.
1. TOMA EN SERIO TU PROPIO CAMINO ESPIRITUAL
Josué comenzó con estas palabras: “En cuanto a mí…”
Todo comienza contigo. No se trata solo de lo que dices, sino de cómo vives.Josué 24:14 RV60
“Ahora, pues, temed a Jehová y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses…”Él les estaba llamando a una decisión diaria, no a una oración superficial. Seguir a Jesús implica morir a uno mismo cada día.
Lucas 9:23 NVI
“Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga.”Esto es lo opuesto a lo normal.
2. TOMA EN SERIO LA ETERNIDAD DE TUS HIJOS Y NIETOS
La generación después de Josué no conocía al Señor ni lo que Él había hecho. ¿Por qué? Porque los padres no contaron las historias. No discipularon en casa.
Josué fue fiel, pero no podía decidir por cada familia. Sus hijos fueron formados por la cultura que los rodeaba porque no hubo discipulado en el hogar.
La iglesia nunca podrá reemplazar lo que se enseña en casa. Pero cuando el discipulado en casa y en la iglesia trabajan juntos, el fruto es poderoso.
El fruto que queremos ver en nuestras vidas y familias viene de hacer discípulos y enseñarles a obedecer Su Palabra.
Quizás no vienes de una familia con este legado, pero puedes empezar uno nuevo. Tus hijos y nietos pueden ser bendecidos de manera diferente si los discipulas en casa, si los acercas a la Palabra, si los formas con intención
3. SÉ INTENCIONAL, PORQUE EL TIEMPO VUELA
No caigas en dos errores comunes:
Pensar que siempre habrá tiempo.
Creer que eres el único influyendo.
Si no siembras con propósito, no habrá cosecha. La cultura está sembrando cada día. ¿Qué estás sembrando tú?
Conclusión
Lo normal de este mundo lleva a la perdición. Lo normal de la religiosidad lleva al engaño. Pero el normal del Reino es hacer discípulos, obedecer a Jesús y formar generaciones que le sirvan.
Hoy es el día para decidir:
-
A quién sirves tú.
-
Qué legado vas a dejar.
-
Qué será “normal” en tu casa.
Como Josué, que podamos decir con convicción:
“Yo y mi casa serviremos al Señor.”